Tu padre sería un hombre maravilloso si fuese diferente.
Una vez que te vuelves contra ti mismo, es difícil no creer que todo el mundo está también contra ti.
Descuidad a los niños y nos destruiremos a nosotros mismos. Existimos en el presente sólo en la medida en que ponemos nuestra fe en el futuro.
domingo, 6 de marzo de 2016
jueves, 8 de marzo de 2012
Julian Barnes: HABLANDO DEL ASUNTO
Hoy en día mires donde mires hay gente que se empeña en derramarte su vida encima.
Todos vamos a tener un cáncer o una enfermedad cardiaca. Hay dos tipos humanos, básicamente, personas que reprimen sus emociones y personas que las dejan salir como un torrente, introvertidos y extrovertidos. Los introvertidos, como es bien sabido, tienden a interiorizar sus emociones, su ira y el desprecio por sí mismos, y esta interiorización, es igualmente bien sabido, produce cáncer. Los extrovertidos, por el contrario, dan rienda suelta a sus emociones alegremente, se enfurecen con el mundo, desvían el desprecio por sí mismos hacia los demás, y este esfuerzo excesivo, por un proceso lógico, causa ataques cardiacos.
Recuerdo todas las cosas importantes. Lo que cuenta respecto a la memoria es esto.
Lo que yo hago con la memoria es confiarle únicamente cosas que se enorgullezca de cuidar.
Soy partidario de mimar mi memoria, de darle solamente los bocados más exquisitos de la experiencia.
La memoria es un acto de voluntad, y también lo es el olvido.
Si recuerdas tu pasado demasiado bien empiezas a culparle de tu presente.
Uno es lo que es y no debería fingir ser otro.
Uno es quienquiera que finja ser.
La mitad del mundo parece tener seguridad en sí mismo y la otra mitad del mundo no, y no sé cómo se consigue dar el salto de una mitad a la otra.
Es una especie de primitiva ley de supervivencia: encuentra a alguien que esté peor que tú y a su lado florecerás.
El problema de la vida es que incluso cuando es demasiado tarde sigues sin entenderlo.
Se te permite ponerte melancólico. Siempre que estés alegre la mayor parte del tiempo.
Toda situación es única y al mismo tiempo toda situación es corriente.
Toda situación es corriente y toda situación es al mismo tiempo única. Puedes darle la vuelta a la frase si lo prefieres.
Una preocupación compartida no es una preocupación partida en dos, sino más bien una preocupación difundida por el potente sistema de megafonía del chismorreo.
Siempre he encontrado que los niños están bien, pero nunca los he comprendido del todo. ¿Por qué hacen las cosas que hacen, armando un jaleo horroroso por tonterías y luego pasando de lo que debería ser mucho más importante? Se pegan contra la esquina del televisor y tú piensas que se han abierto el cráneo, pero sencillamente rebotan; al momento siguiente se sientan muy suavemente sobre su trasero, que está almohadillado por unos quince pañales, y se echan a llorar. ¿A qué se debe? ¿Por qué no tienen sentido de la proporción?
Quedarse sentado a solas con la autocompasión no es una buena manera de conocer gente.
En la vida tienes que descubrir qué es lo que se ta da bien, reconocer qué es lo que no puedes hacer, decidir qué es lo que deseas, aspirar a ello y tratar de no arrepentirte de nada después.
El hilo se chafa tan fácilmente como un amor tímido.
Si quieres engañar a un inglés, lo mejor es tocarle cuando no quiere que le toquen. Mano en el brazo más emotiva confesión. No pueden soportarlo, los anglos, se encogen, se estremecen y se tragan cualquier cosa que les cuentes.
Si ofrezco un exterior tumultuoso es únicamente para atraer a las multitudes.
Todo el mundo se preocupa por su aspecto. Lo que pasa es que algunas personas creen que están mejor cuando tienen una pinta horrible. Es una forma de arrogancia.
Tienen la vida por delante, los jóvenes, eso es lo que me gusta de ellos.
Él se amadrigó en su cuerpo como un animal anidando.
- ¿Sabías que está estadísticamente demostrado que los fumadores son menos vulnerables a la enfermedad de Alzheimer que los no fumadores?
- Eso se debe a que todos los fumadores mueren antes de llegar a la edad de tener un Alzheimer.
El mundo se divide en dos categorías: quienes creen que el propósito, la función, el acompañamiento y la melodía principal de la vida es el amor, y que todo lo demás es únicamente etc.: y aquellos otros, esos numerosos desdichados, que creen fundamentalmente en el etc. de la vida. Para quienes el amor, por muy agradable que sea, no es sino una pasajera agitación de la juventud, el parlanchín preludio a la obligación de cambiar pañales, pero no algo tan sólido, inmutable y fiable como, digamos, la decoración del hogar. Ésta es la única división entre las personas que cuenta.
La sabiduría tiene humor más que ingenio.
La sabiduría es una cuestión comparativa y en cualquier caso nunca debe uno ofrecer todo lo que tiene, todo lo que sabe.
Uno puede sentirse feliz y sentirse atrapado al mismo tiempo. Puede sentir seguridad y pánico.
El comienzo del matrimonio es la época más peligrosa porque el corazón está tierno.
Estar enamorado te predispone a enamorarte.
Yo tengo ya más de cincuenta años, y si usted me pregunta cuáles son las reglas inmutables del matrimonio, sólo se me ocurre una: Un hombre nunca deja a su mujer por una mujer mayor que ella. Aparte de eso, todo lo demás es posible.
Cuando alguien dice que conoce a una persona desde hace mucho tiempo casi siempre significa que va a decir algo desagradable acerca de ella.
La felicidad de una persona se construye a menudo sobre la desdicha de otra, así es el mundo.
Uno no puede sentir el dolor de otra persona, ése es el problema, ése es siempre el problema, todo el problema del mundo.
¿Por qué se empeñan los padres en actuar como fiscales comprobando los hechos más evidentes?
Oh, qué inglés, No te entrometas en la alegría de otros, no brindes por ellos desde la otra punta del restaurante, haz como si nadie se hubiera casado a menos que armen demasiado jaleo y entonces puedas quejarte...
¿Por qué la lengua se siente inevitablemente atraída a cualquier bache dental, por qué escapa al control y busca esa aspereza y se frota contra ella como una vaca contra un poste?
Tal vez si uno empieza con un desastre, no tendrá la tentación de volver la vista atrás y fingir que hubo un tiempo en que las cosas fueron perfectas.
¿Quién preferiría el aeroplano de juguete con hélice de plástico y cuerda manual cuando todavía hay estrellas fugaces allá en los cielos?
Como dicen ustedes los ingleses, si pones mala cara, el viento puede cambiar.
Soy como una de esas fortalezas que tienen todos sus cañones apuntando al lugar por donde creen que vendrá el enemigo y están indefensas cuando el enemigo llega por la puerta trasera.
Todo el mundo es vulnerable a enamorarse, digan lo que digan, hasta el día en que se muere.
Cuando vives mucho tiempo con alguien, vas perdiendo lentamente la capacidad de hacerle feliz, mientras que tu capacidad de herirle sigue intacta. Y viceversa, por supuesto.
Uno sólo tiene obligación de ser optimista a los ojos de los demás, no ante sí mismo.
Hay ciertas verdades con las cuales se puede vivir si te las han demostrado sólo una vez. De esa forma no te oprimen, hay espacio para un signo de interrogación a su lado. Pero si tales verdades te las demuestran dos veces, te oprimirán y te sofocarán.
No se puede hacer una tortilla sin romper los huevos.
El amor -o lo que la gente llama amor- no es más que un sistema para conseguir que la otra persona te llame cariño después del acto sexual.
Si le das a alguien un billete de un dólar no "vale" un dólar -"vale" un pequeño pedazo de papel y una pequeña cantidad de cinta de imprenta- pero todo el mundo está de acuerdo, todo el mundo suscribe la ilusión de que vale un dólar, y por tanto lo vale. Todo el dinero del mundo sólo significa lo que significa porque todo el mundo suscribe la misma ilusión. ¿Por qué el oro, por qué el platino? Porque todo el mundo está de acuerdo en atribuirle ese valor. Y así sucesivamente. [....] La otra ilusión mundial, la otra cosa que existe sencillamente porque todo el mundo está de acuerdo en atribuirle valor, es el amor.
El amor es únicamente lo que la gente conviene en que existe, aquello a lo que convienen en atribuir un valor imaginario. Hoy en día casi todo el mundo lo valora como una mercancía. Si quiere saber mi opinión, creo que el amor ha alcanzado una cotización artificialmente alta, un día de éstos el amor va a sufrir una fuerte caída.
El dinero es mucho más consolador que la filosofía cuando se trata de preocuparse por ese periodo de nuestra vida (desde que nos retiramos hasta que nos morimos).
Soy un materialista. ¿Qué otra cosa se puede ser si no eres un monje budista? Los dos grandes credos que han regido el mundo durante este siglo -el capitalismo y el comunismo- son ambos materialistas; pero a uno se le da mejor que al otro, como demuestran los recientes acontecimientos. Al hombre le gustan los artículos de consumo, siempre le han gustado, siempre le gustarán. Más vale que nos acostumbremos a ello. Y el amor al dinero no es la raíz de todo mal, es únicamente el punto de partida de la felicidad para la mayoría de la gente, el consuelo de la mayoría de la gente. Es mucho más fiable que el amor.
Lo que ves es lo que obtienes. Lo que obtienes es lo que pagas.
El único Cariño del que puedo fiarme es un Cariño por el que haya pagado.
El amor y el dinero son dos grandes hologramas que centellean ante nosotros, girando y retorciéndose como objetos reales en 3-D. Luego alargas el brazo y tu mano los atraviesa. Siempre supe que el dinero era una ilusión, pero también supe que aun así tenía poderes limitados, y son unos poderes maravillosos. Lo que no sabía era que el amor fuese igual. No sabía que podías atravesarlo con la mano.
El amor tiene muchas de las propiedades del dinero.
Paga Más Tarde se llama amor. No me sorprende que en general la gente elija el Paga Más Tarde. A todos nos gustan las compras a plazos. Pero raras veces leemos la letra pequeña cuando hacemos el trato. Nunca pensamos en los intereses... Nunca calculamos el coste final... Yo prefiero el Paga Ahora.
El pasado es otro país.
El pueblo está rodeado de viñedos, aunque no siempre fue así. Si paseas en coche por la comarca hoy en día, puedes pensar que siempre ha sido igual, porque casi todo parece viejo, pero no es verdad. Todo cambió con la llegada del ferrocarril. Anteriormente, las comarcas como ésta tenían que ser básicamente autosuficientes desde un punto de vista agrícola. Así que había ovejas por la lana, ganado por la leche, cabras tal vez, y verduras y frutas, y... no sé, probablemente girasoles por el aceite, garbanzos, etc. Pero el ferrocarril cambió el perfil económico de la región, como ocurrió en todas partes, lo aplanó. La gente dejó de criar ovejas porque la lana que llegaba en el ferrocarril era más barata que la lana que ellos hacían. La agricultura mixta desapareció poco a poco. Hay alguna que otra cabra en un patio trasero, por supuesto, pero eso es todo. Hoy en día toda la región hace vino. Por lo tanto, ¿qué pasa cuando alguna otra región hace un vino mejor y más barato que el nuestro, cuando nuestras laderas y nuestras viñas han sido explotadas al máximo y sin embargo no pueden competir? No nos moriremos de hambre, por supuesto. Los economistas nos pondrán en el subsidio europeo. Nos pagarán por producir un vino que nadie quiere, por hacerlo para luego convertirlo en vinagre o simplemente tirarlo. Y eso supondrá el segundo empobrecimiento.
El agua es como la vida.
El ceño y el suspiro... son tan poco estimulantes.
Las personas son intérpretes o público. Y a veces desearía que el público intentase subirse a un escenario aunque fuese sólo una vez.
¿No hace eco en los desfiladeros de su mente?
A la hora de tomar decisiones un matrimonio siempre está formado por un moderado y un militante.
Si el dinero puede compararse con el amor, entonces el matrimonio es la factura.
Se le da estupendamente hacer que las cosas vayan bien durante el resto de la tarde. Pero siempre llega la mañana siguiente.
Le desearía una bañera caliente si no pensara que la llenaría de peces tropicales.
Es terrible poseer una información que piensas que puede hacer daño a alguien.
No se puede simplemente "ser feliz"; hay que dirigir la felicidad.
El sarcasmo es vulgar.
Las madres con niños pequeños que además trabajan no suelen en general tener la energía necesaria para meterse en la cama con otro hombre.
Me contó que en los viejos tiempos solía plantar un rosal al final de cada hilera de viñas. Al parecer las rosas muestran las señales de enfermedad antes, así que los rosales actuaban como sistema de advertencia. [....] Creo que la gente debería plantar rosales en la vida real. Necesitamos algún tipo de sistema de advertencia.
Me sentía enfadado y triste al mismo tiempo. La gente dice que enfadado-triste es mejor que triste-triste, pero no estoy seguro. Si estás triste-triste la gente es simpática contigo. Pero si estás enfadado-triste lo único que te apetece es ponerte en medio de Trafalgar Square y gritarle a la gente: NO ES CULPA MÍA. FÍJENSE EN LO QUE ME HICIERON. ¿POR QUÉ ME SUCEDIÓ ESO? NO ES JUSTO. Las personas que están enfadadas-tristes no salen realmente adelante; son las que se vuelven locas. Yo soy esa persona que ves en el metro hablando sola en voz un poco demasiado alta, la clase de persona de la que procuras apartarte. No te acerques demasiado a él, podría ser un saltador o un empujador. Podría tirarse de un salto a la vía... o podría tirarte a ti de un empujón.
Si hay una cosa que me cabrea es que me acusen de actos venéreos cuando ni siquiera me sudan las palmas de las manos.
¿Es injusto? ¿Y qué es justo? ¿Cuándo ha tenido que ver lo justo con la forma en que vivimos nuestras vidas?
La mayoría de la gente es así: si han hecho algo malo se enfadan cuando se les acusa de ello. La culpabilidad se expresa como indignación.
Pienso que deberían poner señales de carretera en la Autopista de la Vida. [...] PELIGRO: CARRETERA EXPUESTA A INUNDACIONES. Deberían poner esa señal en cada esquina.
Todos vamos a tener un cáncer o una enfermedad cardiaca. Hay dos tipos humanos, básicamente, personas que reprimen sus emociones y personas que las dejan salir como un torrente, introvertidos y extrovertidos. Los introvertidos, como es bien sabido, tienden a interiorizar sus emociones, su ira y el desprecio por sí mismos, y esta interiorización, es igualmente bien sabido, produce cáncer. Los extrovertidos, por el contrario, dan rienda suelta a sus emociones alegremente, se enfurecen con el mundo, desvían el desprecio por sí mismos hacia los demás, y este esfuerzo excesivo, por un proceso lógico, causa ataques cardiacos.
Recuerdo todas las cosas importantes. Lo que cuenta respecto a la memoria es esto.
Lo que yo hago con la memoria es confiarle únicamente cosas que se enorgullezca de cuidar.
Soy partidario de mimar mi memoria, de darle solamente los bocados más exquisitos de la experiencia.
La memoria es un acto de voluntad, y también lo es el olvido.
Si recuerdas tu pasado demasiado bien empiezas a culparle de tu presente.
Uno es lo que es y no debería fingir ser otro.
Uno es quienquiera que finja ser.
La mitad del mundo parece tener seguridad en sí mismo y la otra mitad del mundo no, y no sé cómo se consigue dar el salto de una mitad a la otra.
Es una especie de primitiva ley de supervivencia: encuentra a alguien que esté peor que tú y a su lado florecerás.
El problema de la vida es que incluso cuando es demasiado tarde sigues sin entenderlo.
Se te permite ponerte melancólico. Siempre que estés alegre la mayor parte del tiempo.
Toda situación es única y al mismo tiempo toda situación es corriente.
Toda situación es corriente y toda situación es al mismo tiempo única. Puedes darle la vuelta a la frase si lo prefieres.
Una preocupación compartida no es una preocupación partida en dos, sino más bien una preocupación difundida por el potente sistema de megafonía del chismorreo.
Siempre he encontrado que los niños están bien, pero nunca los he comprendido del todo. ¿Por qué hacen las cosas que hacen, armando un jaleo horroroso por tonterías y luego pasando de lo que debería ser mucho más importante? Se pegan contra la esquina del televisor y tú piensas que se han abierto el cráneo, pero sencillamente rebotan; al momento siguiente se sientan muy suavemente sobre su trasero, que está almohadillado por unos quince pañales, y se echan a llorar. ¿A qué se debe? ¿Por qué no tienen sentido de la proporción?
Quedarse sentado a solas con la autocompasión no es una buena manera de conocer gente.
En la vida tienes que descubrir qué es lo que se ta da bien, reconocer qué es lo que no puedes hacer, decidir qué es lo que deseas, aspirar a ello y tratar de no arrepentirte de nada después.
El hilo se chafa tan fácilmente como un amor tímido.
Si quieres engañar a un inglés, lo mejor es tocarle cuando no quiere que le toquen. Mano en el brazo más emotiva confesión. No pueden soportarlo, los anglos, se encogen, se estremecen y se tragan cualquier cosa que les cuentes.
Si ofrezco un exterior tumultuoso es únicamente para atraer a las multitudes.
Todo el mundo se preocupa por su aspecto. Lo que pasa es que algunas personas creen que están mejor cuando tienen una pinta horrible. Es una forma de arrogancia.
Tienen la vida por delante, los jóvenes, eso es lo que me gusta de ellos.
Él se amadrigó en su cuerpo como un animal anidando.
- ¿Sabías que está estadísticamente demostrado que los fumadores son menos vulnerables a la enfermedad de Alzheimer que los no fumadores?
- Eso se debe a que todos los fumadores mueren antes de llegar a la edad de tener un Alzheimer.
El mundo se divide en dos categorías: quienes creen que el propósito, la función, el acompañamiento y la melodía principal de la vida es el amor, y que todo lo demás es únicamente etc.: y aquellos otros, esos numerosos desdichados, que creen fundamentalmente en el etc. de la vida. Para quienes el amor, por muy agradable que sea, no es sino una pasajera agitación de la juventud, el parlanchín preludio a la obligación de cambiar pañales, pero no algo tan sólido, inmutable y fiable como, digamos, la decoración del hogar. Ésta es la única división entre las personas que cuenta.
La sabiduría tiene humor más que ingenio.
La sabiduría es una cuestión comparativa y en cualquier caso nunca debe uno ofrecer todo lo que tiene, todo lo que sabe.
Uno puede sentirse feliz y sentirse atrapado al mismo tiempo. Puede sentir seguridad y pánico.
El comienzo del matrimonio es la época más peligrosa porque el corazón está tierno.
Estar enamorado te predispone a enamorarte.
Yo tengo ya más de cincuenta años, y si usted me pregunta cuáles son las reglas inmutables del matrimonio, sólo se me ocurre una: Un hombre nunca deja a su mujer por una mujer mayor que ella. Aparte de eso, todo lo demás es posible.
Cuando alguien dice que conoce a una persona desde hace mucho tiempo casi siempre significa que va a decir algo desagradable acerca de ella.
La felicidad de una persona se construye a menudo sobre la desdicha de otra, así es el mundo.
Uno no puede sentir el dolor de otra persona, ése es el problema, ése es siempre el problema, todo el problema del mundo.
¿Por qué se empeñan los padres en actuar como fiscales comprobando los hechos más evidentes?
Oh, qué inglés, No te entrometas en la alegría de otros, no brindes por ellos desde la otra punta del restaurante, haz como si nadie se hubiera casado a menos que armen demasiado jaleo y entonces puedas quejarte...
¿Por qué la lengua se siente inevitablemente atraída a cualquier bache dental, por qué escapa al control y busca esa aspereza y se frota contra ella como una vaca contra un poste?
Tal vez si uno empieza con un desastre, no tendrá la tentación de volver la vista atrás y fingir que hubo un tiempo en que las cosas fueron perfectas.
¿Quién preferiría el aeroplano de juguete con hélice de plástico y cuerda manual cuando todavía hay estrellas fugaces allá en los cielos?
Como dicen ustedes los ingleses, si pones mala cara, el viento puede cambiar.
Soy como una de esas fortalezas que tienen todos sus cañones apuntando al lugar por donde creen que vendrá el enemigo y están indefensas cuando el enemigo llega por la puerta trasera.
Todo el mundo es vulnerable a enamorarse, digan lo que digan, hasta el día en que se muere.
Cuando vives mucho tiempo con alguien, vas perdiendo lentamente la capacidad de hacerle feliz, mientras que tu capacidad de herirle sigue intacta. Y viceversa, por supuesto.
Uno sólo tiene obligación de ser optimista a los ojos de los demás, no ante sí mismo.
Hay ciertas verdades con las cuales se puede vivir si te las han demostrado sólo una vez. De esa forma no te oprimen, hay espacio para un signo de interrogación a su lado. Pero si tales verdades te las demuestran dos veces, te oprimirán y te sofocarán.
No se puede hacer una tortilla sin romper los huevos.
El amor -o lo que la gente llama amor- no es más que un sistema para conseguir que la otra persona te llame cariño después del acto sexual.
Si le das a alguien un billete de un dólar no "vale" un dólar -"vale" un pequeño pedazo de papel y una pequeña cantidad de cinta de imprenta- pero todo el mundo está de acuerdo, todo el mundo suscribe la ilusión de que vale un dólar, y por tanto lo vale. Todo el dinero del mundo sólo significa lo que significa porque todo el mundo suscribe la misma ilusión. ¿Por qué el oro, por qué el platino? Porque todo el mundo está de acuerdo en atribuirle ese valor. Y así sucesivamente. [....] La otra ilusión mundial, la otra cosa que existe sencillamente porque todo el mundo está de acuerdo en atribuirle valor, es el amor.
El amor es únicamente lo que la gente conviene en que existe, aquello a lo que convienen en atribuir un valor imaginario. Hoy en día casi todo el mundo lo valora como una mercancía. Si quiere saber mi opinión, creo que el amor ha alcanzado una cotización artificialmente alta, un día de éstos el amor va a sufrir una fuerte caída.
El dinero es mucho más consolador que la filosofía cuando se trata de preocuparse por ese periodo de nuestra vida (desde que nos retiramos hasta que nos morimos).
Soy un materialista. ¿Qué otra cosa se puede ser si no eres un monje budista? Los dos grandes credos que han regido el mundo durante este siglo -el capitalismo y el comunismo- son ambos materialistas; pero a uno se le da mejor que al otro, como demuestran los recientes acontecimientos. Al hombre le gustan los artículos de consumo, siempre le han gustado, siempre le gustarán. Más vale que nos acostumbremos a ello. Y el amor al dinero no es la raíz de todo mal, es únicamente el punto de partida de la felicidad para la mayoría de la gente, el consuelo de la mayoría de la gente. Es mucho más fiable que el amor.
Lo que ves es lo que obtienes. Lo que obtienes es lo que pagas.
El único Cariño del que puedo fiarme es un Cariño por el que haya pagado.
El amor y el dinero son dos grandes hologramas que centellean ante nosotros, girando y retorciéndose como objetos reales en 3-D. Luego alargas el brazo y tu mano los atraviesa. Siempre supe que el dinero era una ilusión, pero también supe que aun así tenía poderes limitados, y son unos poderes maravillosos. Lo que no sabía era que el amor fuese igual. No sabía que podías atravesarlo con la mano.
El amor tiene muchas de las propiedades del dinero.
Paga Más Tarde se llama amor. No me sorprende que en general la gente elija el Paga Más Tarde. A todos nos gustan las compras a plazos. Pero raras veces leemos la letra pequeña cuando hacemos el trato. Nunca pensamos en los intereses... Nunca calculamos el coste final... Yo prefiero el Paga Ahora.
El pasado es otro país.
El pueblo está rodeado de viñedos, aunque no siempre fue así. Si paseas en coche por la comarca hoy en día, puedes pensar que siempre ha sido igual, porque casi todo parece viejo, pero no es verdad. Todo cambió con la llegada del ferrocarril. Anteriormente, las comarcas como ésta tenían que ser básicamente autosuficientes desde un punto de vista agrícola. Así que había ovejas por la lana, ganado por la leche, cabras tal vez, y verduras y frutas, y... no sé, probablemente girasoles por el aceite, garbanzos, etc. Pero el ferrocarril cambió el perfil económico de la región, como ocurrió en todas partes, lo aplanó. La gente dejó de criar ovejas porque la lana que llegaba en el ferrocarril era más barata que la lana que ellos hacían. La agricultura mixta desapareció poco a poco. Hay alguna que otra cabra en un patio trasero, por supuesto, pero eso es todo. Hoy en día toda la región hace vino. Por lo tanto, ¿qué pasa cuando alguna otra región hace un vino mejor y más barato que el nuestro, cuando nuestras laderas y nuestras viñas han sido explotadas al máximo y sin embargo no pueden competir? No nos moriremos de hambre, por supuesto. Los economistas nos pondrán en el subsidio europeo. Nos pagarán por producir un vino que nadie quiere, por hacerlo para luego convertirlo en vinagre o simplemente tirarlo. Y eso supondrá el segundo empobrecimiento.
El agua es como la vida.
El ceño y el suspiro... son tan poco estimulantes.
Las personas son intérpretes o público. Y a veces desearía que el público intentase subirse a un escenario aunque fuese sólo una vez.
¿No hace eco en los desfiladeros de su mente?
A la hora de tomar decisiones un matrimonio siempre está formado por un moderado y un militante.
Si el dinero puede compararse con el amor, entonces el matrimonio es la factura.
Se le da estupendamente hacer que las cosas vayan bien durante el resto de la tarde. Pero siempre llega la mañana siguiente.
Le desearía una bañera caliente si no pensara que la llenaría de peces tropicales.
Es terrible poseer una información que piensas que puede hacer daño a alguien.
No se puede simplemente "ser feliz"; hay que dirigir la felicidad.
El sarcasmo es vulgar.
Las madres con niños pequeños que además trabajan no suelen en general tener la energía necesaria para meterse en la cama con otro hombre.
Me contó que en los viejos tiempos solía plantar un rosal al final de cada hilera de viñas. Al parecer las rosas muestran las señales de enfermedad antes, así que los rosales actuaban como sistema de advertencia. [....] Creo que la gente debería plantar rosales en la vida real. Necesitamos algún tipo de sistema de advertencia.
Me sentía enfadado y triste al mismo tiempo. La gente dice que enfadado-triste es mejor que triste-triste, pero no estoy seguro. Si estás triste-triste la gente es simpática contigo. Pero si estás enfadado-triste lo único que te apetece es ponerte en medio de Trafalgar Square y gritarle a la gente: NO ES CULPA MÍA. FÍJENSE EN LO QUE ME HICIERON. ¿POR QUÉ ME SUCEDIÓ ESO? NO ES JUSTO. Las personas que están enfadadas-tristes no salen realmente adelante; son las que se vuelven locas. Yo soy esa persona que ves en el metro hablando sola en voz un poco demasiado alta, la clase de persona de la que procuras apartarte. No te acerques demasiado a él, podría ser un saltador o un empujador. Podría tirarse de un salto a la vía... o podría tirarte a ti de un empujón.
Si hay una cosa que me cabrea es que me acusen de actos venéreos cuando ni siquiera me sudan las palmas de las manos.
¿Es injusto? ¿Y qué es justo? ¿Cuándo ha tenido que ver lo justo con la forma en que vivimos nuestras vidas?
La mayoría de la gente es así: si han hecho algo malo se enfadan cuando se les acusa de ello. La culpabilidad se expresa como indignación.
Pienso que deberían poner señales de carretera en la Autopista de la Vida. [...] PELIGRO: CARRETERA EXPUESTA A INUNDACIONES. Deberían poner esa señal en cada esquina.
lunes, 31 de marzo de 2008
Oscar Wilde: EL RETRATO DE DORIAN GRAY
La Academia es demasiado grande y vulgar. Siempre que he ido allí, o había tanta gente que me impedía ver los cuadros, lo que es terrible, o había tantos cuadros que me impedían ver a la gente, lo que es peor aún.
Sólo hay una cosa en este mundo peor que el que hablen de uno, y es que no lo hagan.
La belleza, la verdadera belleza, acaba allí donde empieza una expresión intelectual.
El intelecto es una forma de exageración en sí mismo y destruye la armonía de cualquier rostro. En el momento en que uno se sienta a pensar, se vuelve todo nariz, o todo frente, o cualquier otro espanto. Mira a los hombres de éxito en cualquier tema del saber. ¡Son completamente horribles! Excepto en la Iglesia, por supuesto. Pero es que en la Iglesia no se piensa. Un obispo sigue repitiendo a los ochenta años lo que le enseñaron a decir cuando era un muchacho de dieciocho, y como consecuencia natural siempre conservará un aspecto absolutamente encantador.
Es mejor no ser distinto a tus semejantes. Los feos y los estúpidos tienen la mejor parte en este mundo. Pueden sentarse tranquilamente y contemplar la representación con la boca abierta. Si nada saben de victorias, al menos se libran de conocer la derrota. Viven como deberíamos hacerlo todos: en paz, indiferentes y sin ninguna inquietud. Ni causan la ruina de otros, ni la reciben de manos ajenas.
He aprendido a amar los secretos. Parecen ser lo único capaz de prestarle cierto misterio o fantasía a la vida moderna. Lo más banal resulta delicioso con sólo esconderlo.
El único atractivo del matrimonio es que convierte una vida de engaños en algo indispensable para ambas partes.
La naturalidad no es más que una pose, y la más irritante de las que conozco.
Puedo creer cualquier cosa siempre que resulte absolutamente increíble.
Nosotros, pobres artistas, tenemos que dejarnos ver en sociedad de tanto en tanto, lo suficiente como para recordarle al público que no somos unos salvajes. Con un frac y una corbata blanca, cualquiera, hasta un agente de bolsa, puede lograr que se le califique de civilizado.
La conciencia y la cobardía son realmente lo mismo.
Es un pavo real en todo excepto en la belleza.
La risa no es un mal comienzo para la amistad, y es con mucho su mejor final.
Todas las precauciones son pocas cuando se trata de elegir enemigos. Yo no tengo ni uno sólo que sea estúpido.
No me gustan los hermanos. Mi hermano mayor se empeña en no morirse, y los más pequeños parecen decididos a seguir su ejemplo.
No puedo evitar el detestar a mis parientes. Supongo que proviene del hecho de que ninguno de nosotros soporta que otras personas tengan sus mismos defectos.
Cuando le expones una idea a un verdadero inglés -lo que siempre resulta imprudente-, jamás sueña ni en plantearse si ésta es correcta o equivocada. Lo único que considera importante es si uno cree en ella.
El valor de una idea no tiene absolutamente nada que ver con la sinceridad del que la expresa. De hecho, lo probable es que cuanto menos sincera sea la persona, más puramente intelectual sea la idea, ya que en ese caso no estará impregnada de sus carencias, deseos o prejuicios.
Me gustan más las personas que los principios, y lo que más me gusta en este mundo son las personas sin principios.
No hay nada que el arte no pueda expresar.
Los poetas carecen de tantos escrúpulos. Saben lo útil que es la pasión para publicar. Hoy en día, un corazón destrozado produce un gran número de ediciones.
Un artista debe crear cosas bellas, pero nada de su propia vida debería expresarse en ellas. Vivimos en unos tiempos en los que el hombre trata el arte como si fuese una forma de autobiografía. Hemos perdido el sentido abstracto de la belleza.
Sólo discute el que se encuentra perdido intelectualmente.
No hay duda de que el genio perdura más que la belleza. Eso explica que pongamos tanto empeño en sobreeducarnos. En la salvaje lucha por la existencia, queremos tener algo que perdure, y así nos llenamos la mente de basura y de hechos con la necia esperanza de mantener nuestro puesto.
El hombre perfectamente informado: he ahí el ideal moderno. Y la mente de una persona perfectamente informada se convierte en algo espantoso. Es como una tienda de antigüedades, todo monstruos y polvo, con las cosas tasadas muy por encima de su valor.
Lo peor de vivir un romance de cualquier tipo es que le hace a uno perder todo sentido del romanticismo.
Los que permanecen fieles sólo conocen el lado trivial del amor: son los infieles los que sufren sus tragedias.
Las mujeres son incapaces de apreciar la belleza; al menos las que son honestas.
El mundo es muy grande y está lleno de gente maravillosa.
La buena influencia no existe. Toda influencia es inmoral, inmoral desde el punto de vista científico. Porque influir en una persona significa entregarle el alma. Ya no piensa con sus propios pensamientos, ni se consume en sus propias pasiones. Sus virtudes dejan de ser reales. Sus pecados, si es que existe tal cosa, son algo prestado. Se convierte en el eco de una música ajena, en el actor de un papel que se ha escrito para otro.
El fin de la vida es el desarrollo personal. El perfecto desarrollo de la propia naturaleza: he ahí nuestra razón de ser.
Hoy en día, la gente tiene miedo de sí misma. Han olvidado su principal deber, el deber que uno tiene consigo mismo. Naturalmente, son caritativos. Dan de comer al hambriento y de vestir al mendigo. Pero privan de alimento a su propia alma y están desnudos.
El valor ha abandonado a nuestra raza. Puede que nunca lo hayamos tenido. El terror a la sociedad, que es el fundamento de la moral, el terror a Dios, que constituye el secreto de la religión: esos dos elementos nos rigen. Y sin embargo si un hombre viviese su vida con plenitud, integralmente, si diese forma a todos sus sentimientos y expresión a todos sus pensamientos, si hiciese realidad sus sueños, el mundo recibiría tal estímulo de renovada alegría que olvidaríamos todos los males del medievalismo para volver al ideal helénico, o a algo quizá más bello, más rico que el ideal helénico.
Hasta el más valiente de entre nosotros se teme a sí mismo.
La única forma de librarse de una tentación es ceder ante ella. De resistirse, el alma enfermará anhelando aquellas cosas que se ha prohibido, deseando lo que sus monstruosas leyes han convertido en terrible e ilícito.
Los grandes acontecimientos del mundo tienen lugar en la mente. Y es también en la mente, sólo en la mente, donde se cometen los grandes pecados.
Sólo los sentidos pueden curar el alma, como sólo el alma puede curar los sentidos.
La juventud es lo único que vale la pena.
Degeneramos en horribles títeres perseguidos por el recuerdo de las pasiones que nos dieron demasiado miedo, de las exquisitas tentaciones ante las que nos faltó valor para ceder.
Lo observó con el extraño interés por lo trivial que desarrollamos cuando lo verdaderamente importante nos atermoriza, o cuando nos conmueve una emoción por primera vez y no logramos exteriorizarla, o cuando un pensamiento que nos aterroriza pone cerco de súbito a nuestra mente y nos apremia a ceder.
¡Siempre! Odiosa palabra. Me echo a temblar cada vez que la oigo. ¡A las mujeres les gusta tanto utilizarla! Estropean todo romance al querer que sea eterno.
La única diferencia entre un capricho y una pasión de por vida es que el capricho dura algo más.
Me pregunto quién definió al hombre como un ser racional. Fue la definición más prematura que se ha hecho nunca. El hombre es muchas cosas, pero no racional.
La indumentaria del siglo diecinueve es detestable. Resulta tan sombría, tan deprimente. El pecado es el único elemento de color que le queda a la vida moderna.
¡Qué jaleos arma la gente con la fidelidad! Incluso en el amor es una pura cuestión de fisiología. No tiene nada que ver con nuestra voluntad. Los jóvenes quieren ser fieles pero no lo logran.
- Hoy en día los jóvenes se imaginan que el dinero lo es todo.
- Sí, y cuando se hacen mayores lo comprueban.
No necesito dinero. Sólo los que pagan sus facturas lo necesitan y yo nunca pago las mías.
Un caballero sabe de sobra lo necesario, y al que no lo es, todo saber le es perjudicial.
Las jóvenes americanas son tan hábiles en ocultar a sus padres como las inglesas en esconder su pasado.
- ¿Es bonita?
- Se comporta como si lo fuera. La mayoría de las americanas lo hacen así. Es el secreto de su encanto.
- ¿Por qué no se quedarán esas americanas en su país? Siempre están diciendo que es el paraíso de las mujeres.
- Lo es. Ésa es la razón de que, como Eva, estén tan tremendamente ansiosas por salir de él.
Me gusta saberlo todo sobre mis nuevos amigos, y nada sobre los viejos.
Detrás de lo exquisito de este mundo siempre se oculta una tragedia.
Hay algo terriblemente seductor en el ejercicio de una influencia. No hay otra actividad que se le iguale. Proyectar el alma en una forma grácil y dejarla allí detenida un instante; escuchar las propias ideas repetidas por otro con toda la música de la pasión y la juventud; traspasar el propio temperamento como si fuese un fluido sutil o un raro perfume; supone un verdadero goce, quizá el más satisfactorio que queda en una época tan limitada y vulgar como la nuestra, en una época groseramente carnal en sus placeres, y ordinaria y vulgar en sus aspiraciones...
Puedo soportar la fuerza bruta, pero la razón bruta me resulta intolerable.
El camino de las paradojas es el camino de la verdad. Para poner a prueba la realidad es necesario verla sobre la cuerda floja. Cuando las verdades hacen acrobacias, entonces podemos juzgarlas.
La ventaja de las emociones es que nos llevan por el mal camino, y la ventaja de la ciencia es que no es emocional.
La humanidad se toma a sí misma demasiado en serio. Es el pecado original del mundo. Si los hombres de las cavernas hubiesen sabido reír, la historia hubiese sido distinta.
Para recuperar la juventud, sólo hay que repetir las locuras de entonces.
Hoy en día la mayor parte de la gente muere de una especie de sentido común progresivo, y descubren cuando es demasiado tarde que lo único de lo que uno jamás se arrepiente es de sus propios errores.
No podría soportar una escena con este sombrero. Es demasiado frágil. Una palabra ruda lo arruinaría.
- Por usted dejaría plantado a cualquiera, duquesa.
- Eso es muy amable y un error por su parte.
El único público literario que hay en Inglaterra son los lectores de diarios, libros de texto y enciclopedias. De todos los pueblos del mundo, el inglés es el que tiene menos sentido de la belleza en literatura.
- Me esperan en el Ateneo. Es la hora en que echamos la siesta.
- ¿Todos ustedes?
- Cuarenta de nosotros en cuarenta sillones. Estamos practicando para una Academia inglesa de las Letras.
La puntualidad es el ladrón del tiempo.
Me gusta la música de Wagner más que la de cualquier otro. Es tan altisonante que se puede hablar todo el tiempo sin que oigan lo que uno dice.
Hoy en día, la gente sabe el precio de todo, pero no conoce el valor de nada.
Los hombres se casan por cansancio; las mujeres por curiosidad; y ambos resultan decepcionados.
No creo que me case. Estoy demasiado enamorado.
Las mujeres representan el triunfo de la materia sobre la mente, y los hombres el triunfo de la mente sobre la moral.
En última instancia, sólo hay dos tipos de mujeres: las feas y las atractivas. Las primeras son muy útiles. Si quieres ganarte una reputación de hombre respetable, no tienes más que invitarlas a cenar. Las otras mujeres son completamente encantadoras. Sin embargo, cometen un error. Se pintan para parecer más jóvenes. Nuestras abuelas se pintaban para intentar hablar con brillantez: el rouge y el esprit solían ir juntos. Eso se ha acabado. Una mujer no está completamente satisfecha si no parece diez años más joven que su propia hija.
En cuanto a la conversación, sólo hay cinco mujeres en todo Londres con las que merece la pena hablar, y dos de ellas están excluidas de la sociedad respetable.
La búsqueda de la belleza es el auténtico secreto de la vida.
Una grande passion es el privilegio de los que no tienen nada que hacer. Es la única ocupación de las clases ociosas de un país.
Los que sólo aman una vez en la vida son los verdaderamente superficiales. A lo que ellos llaman lealtad y fidelidad, yo lo llamo letargo de la costumbre o falta de imaginación.
La fidelidad es a las personas emocionales lo que la consistencia a la vida del intelecto: una simple confesión de fracaso.
La fidelidad tiene la pasión de la propiedad. Hay muchas cosas que desecharíamos de no temer que otros las recogiesen.
Cuanto más vivo más me convenzo de que todo lo que era suficientemente bueno para nuestros padres no es lo bastante bueno para nosotros.
El patetismo no me conmueve, pero la belleza, la sola belleza, puede llenarme los ojos de lágrimas.
Las mujeres corrientes no excitan nunca nuestra imaginación. Se limitan a su siglo. Ningún hechizo las transfigura. Uno conoce su mente con la misma facilidad que su sombrero. Siempre puedes encontrarlas. Carecen de misterio alguno. Por la mañana pasean en coche por el parque, y por las tardes parlotean tomando el té. Tienen una sonrisa estereotipada y una conducta a la moda. Son completamente obvias. ¡Pero una actriz! ¡Qué distinta es una actriz!
La única cosa digna de amarse es una actriz.
Sólo lo sagrado merece tocarse.
Cuando uno está enamorado, siempre comienza por engañarse a uno mismo y acaba engañando a los otros. En eso consiste lo que el mundo llama un romance.
Siempre hay algo infinitamente mezquino en las tragedias ajenas.
Es la personalidad, no los principios, lo que mueve los tiempos.
A la gente le encanta deshacerse de lo que más necesita. Es lo que yo llamo los abismos de la generosidad.
Los únicos artistas que personalmente me han parecido encantadores eran malos artistas. Los buenos sólo existen en aquello que hacen, y consecuentemente carecen de todo interés en lo que son. Un gran poeta, un poeta verdaderamente grande, es lo más poco poético que existe. Pero los malos poetas son absolutamente fascinantes. Cuanto peores son sus rimas, más pintorescos parecen. El mero hecho de haber publicado un libro de sonetos de segunda categoría vuelve a un hombre completamente irresistible. Éste vive la poesía que es incapaz de escribir. Los demás escriben la poesía que no osan poner en práctica.
Cuando se observa la vida en su extraño crisol de dolor y placer, no es posible ponerse una máscara de vidrio, ni evitar que los vapores sulfurosos perturben el cerebro y enturben la imaginación con monstruosas fantasías y sueños deformes. Hay venenos tan sutiles que para conocer sus propiedades es preciso enfermar por su causa. Hay males tan extraños que es necesario pasar por ellos para comprender su naturaleza. Y sin embargo, ¡qué gran recompensa se recibe a cambio! ¡Qué maravilloso lugar se vuelve el mundo! Conocer la extraña y dura lógica de la pasión y la rica vida emocional del intelecto, observar dónde coinciden y se separan, cuándo están en armonía y cuándo en discordia... ¡Es una delicia! ¿Qué importa cuál sea el precio? Nunca se paga un precio lo bastante alto a cambio de una sensación.
La gente ordinaria espera a que la vida le descubra sus secretos, pero para unos pocos, los escogidos, los misterios de la vida se revelan antes de que el velo se haya alzado. A veces ése es el efecto del arte, y sobre todo el de la literatura, que apunta directamente hacia las pasiones y el intelecto. Pero de tanto en tanto una personalidad compleja ocupa su lugar y asume esa función del arte; es, de hecho, a su manera, una auténtica obra de arte, teniendo la vida sus propias y elaboradas obras maestras, tal como las tienen la poesía, la escultura o la pintura.
El muchacho era precoz. Recogía la cosecha cuando aún era primavera.
Era como una de esas afables figuras de un espectáculo o representación cuyas alegrías parecen remotas, mientras que sus penas conmueven nuestro sentido de la belleza con las rosas rojas de sus heridas.
El alma y el cuerpo, el cuerpo y el alma, ¡qué misterio encierran! Hay algo animal en el alma, y el cuerpo tiene sus momentos de espiritualidad. Los sentidos pueden refinarse, y el intelecto puede degradarse.
La separación del espíritu y de la materia es un misterio, como lo es su unión.
Siempre nos malinterpretamos a nosotros mismos y rara vez logramos entender a los demás.
Nuestro futuro será igual a nuestro pasado, y el pecado que un día cometimos con pesadumbre de nuevo lo cometeremos muchas otras veces, y con alegría.
Sólo hay una cosa en este mundo peor que el que hablen de uno, y es que no lo hagan.
La belleza, la verdadera belleza, acaba allí donde empieza una expresión intelectual.
El intelecto es una forma de exageración en sí mismo y destruye la armonía de cualquier rostro. En el momento en que uno se sienta a pensar, se vuelve todo nariz, o todo frente, o cualquier otro espanto. Mira a los hombres de éxito en cualquier tema del saber. ¡Son completamente horribles! Excepto en la Iglesia, por supuesto. Pero es que en la Iglesia no se piensa. Un obispo sigue repitiendo a los ochenta años lo que le enseñaron a decir cuando era un muchacho de dieciocho, y como consecuencia natural siempre conservará un aspecto absolutamente encantador.
Es mejor no ser distinto a tus semejantes. Los feos y los estúpidos tienen la mejor parte en este mundo. Pueden sentarse tranquilamente y contemplar la representación con la boca abierta. Si nada saben de victorias, al menos se libran de conocer la derrota. Viven como deberíamos hacerlo todos: en paz, indiferentes y sin ninguna inquietud. Ni causan la ruina de otros, ni la reciben de manos ajenas.
He aprendido a amar los secretos. Parecen ser lo único capaz de prestarle cierto misterio o fantasía a la vida moderna. Lo más banal resulta delicioso con sólo esconderlo.
El único atractivo del matrimonio es que convierte una vida de engaños en algo indispensable para ambas partes.
La naturalidad no es más que una pose, y la más irritante de las que conozco.
Puedo creer cualquier cosa siempre que resulte absolutamente increíble.
Nosotros, pobres artistas, tenemos que dejarnos ver en sociedad de tanto en tanto, lo suficiente como para recordarle al público que no somos unos salvajes. Con un frac y una corbata blanca, cualquiera, hasta un agente de bolsa, puede lograr que se le califique de civilizado.
La conciencia y la cobardía son realmente lo mismo.
Es un pavo real en todo excepto en la belleza.
La risa no es un mal comienzo para la amistad, y es con mucho su mejor final.
Todas las precauciones son pocas cuando se trata de elegir enemigos. Yo no tengo ni uno sólo que sea estúpido.
No me gustan los hermanos. Mi hermano mayor se empeña en no morirse, y los más pequeños parecen decididos a seguir su ejemplo.
No puedo evitar el detestar a mis parientes. Supongo que proviene del hecho de que ninguno de nosotros soporta que otras personas tengan sus mismos defectos.
Cuando le expones una idea a un verdadero inglés -lo que siempre resulta imprudente-, jamás sueña ni en plantearse si ésta es correcta o equivocada. Lo único que considera importante es si uno cree en ella.
El valor de una idea no tiene absolutamente nada que ver con la sinceridad del que la expresa. De hecho, lo probable es que cuanto menos sincera sea la persona, más puramente intelectual sea la idea, ya que en ese caso no estará impregnada de sus carencias, deseos o prejuicios.
Me gustan más las personas que los principios, y lo que más me gusta en este mundo son las personas sin principios.
No hay nada que el arte no pueda expresar.
Los poetas carecen de tantos escrúpulos. Saben lo útil que es la pasión para publicar. Hoy en día, un corazón destrozado produce un gran número de ediciones.
Un artista debe crear cosas bellas, pero nada de su propia vida debería expresarse en ellas. Vivimos en unos tiempos en los que el hombre trata el arte como si fuese una forma de autobiografía. Hemos perdido el sentido abstracto de la belleza.
Sólo discute el que se encuentra perdido intelectualmente.
No hay duda de que el genio perdura más que la belleza. Eso explica que pongamos tanto empeño en sobreeducarnos. En la salvaje lucha por la existencia, queremos tener algo que perdure, y así nos llenamos la mente de basura y de hechos con la necia esperanza de mantener nuestro puesto.
El hombre perfectamente informado: he ahí el ideal moderno. Y la mente de una persona perfectamente informada se convierte en algo espantoso. Es como una tienda de antigüedades, todo monstruos y polvo, con las cosas tasadas muy por encima de su valor.
Lo peor de vivir un romance de cualquier tipo es que le hace a uno perder todo sentido del romanticismo.
Los que permanecen fieles sólo conocen el lado trivial del amor: son los infieles los que sufren sus tragedias.
Las mujeres son incapaces de apreciar la belleza; al menos las que son honestas.
El mundo es muy grande y está lleno de gente maravillosa.
La buena influencia no existe. Toda influencia es inmoral, inmoral desde el punto de vista científico. Porque influir en una persona significa entregarle el alma. Ya no piensa con sus propios pensamientos, ni se consume en sus propias pasiones. Sus virtudes dejan de ser reales. Sus pecados, si es que existe tal cosa, son algo prestado. Se convierte en el eco de una música ajena, en el actor de un papel que se ha escrito para otro.
El fin de la vida es el desarrollo personal. El perfecto desarrollo de la propia naturaleza: he ahí nuestra razón de ser.
Hoy en día, la gente tiene miedo de sí misma. Han olvidado su principal deber, el deber que uno tiene consigo mismo. Naturalmente, son caritativos. Dan de comer al hambriento y de vestir al mendigo. Pero privan de alimento a su propia alma y están desnudos.
El valor ha abandonado a nuestra raza. Puede que nunca lo hayamos tenido. El terror a la sociedad, que es el fundamento de la moral, el terror a Dios, que constituye el secreto de la religión: esos dos elementos nos rigen. Y sin embargo si un hombre viviese su vida con plenitud, integralmente, si diese forma a todos sus sentimientos y expresión a todos sus pensamientos, si hiciese realidad sus sueños, el mundo recibiría tal estímulo de renovada alegría que olvidaríamos todos los males del medievalismo para volver al ideal helénico, o a algo quizá más bello, más rico que el ideal helénico.
Hasta el más valiente de entre nosotros se teme a sí mismo.
La única forma de librarse de una tentación es ceder ante ella. De resistirse, el alma enfermará anhelando aquellas cosas que se ha prohibido, deseando lo que sus monstruosas leyes han convertido en terrible e ilícito.
Los grandes acontecimientos del mundo tienen lugar en la mente. Y es también en la mente, sólo en la mente, donde se cometen los grandes pecados.
Sólo los sentidos pueden curar el alma, como sólo el alma puede curar los sentidos.
La juventud es lo único que vale la pena.
Degeneramos en horribles títeres perseguidos por el recuerdo de las pasiones que nos dieron demasiado miedo, de las exquisitas tentaciones ante las que nos faltó valor para ceder.
Lo observó con el extraño interés por lo trivial que desarrollamos cuando lo verdaderamente importante nos atermoriza, o cuando nos conmueve una emoción por primera vez y no logramos exteriorizarla, o cuando un pensamiento que nos aterroriza pone cerco de súbito a nuestra mente y nos apremia a ceder.
¡Siempre! Odiosa palabra. Me echo a temblar cada vez que la oigo. ¡A las mujeres les gusta tanto utilizarla! Estropean todo romance al querer que sea eterno.
La única diferencia entre un capricho y una pasión de por vida es que el capricho dura algo más.
Me pregunto quién definió al hombre como un ser racional. Fue la definición más prematura que se ha hecho nunca. El hombre es muchas cosas, pero no racional.
La indumentaria del siglo diecinueve es detestable. Resulta tan sombría, tan deprimente. El pecado es el único elemento de color que le queda a la vida moderna.
¡Qué jaleos arma la gente con la fidelidad! Incluso en el amor es una pura cuestión de fisiología. No tiene nada que ver con nuestra voluntad. Los jóvenes quieren ser fieles pero no lo logran.
- Hoy en día los jóvenes se imaginan que el dinero lo es todo.
- Sí, y cuando se hacen mayores lo comprueban.
No necesito dinero. Sólo los que pagan sus facturas lo necesitan y yo nunca pago las mías.
Un caballero sabe de sobra lo necesario, y al que no lo es, todo saber le es perjudicial.
Las jóvenes americanas son tan hábiles en ocultar a sus padres como las inglesas en esconder su pasado.
- ¿Es bonita?
- Se comporta como si lo fuera. La mayoría de las americanas lo hacen así. Es el secreto de su encanto.
- ¿Por qué no se quedarán esas americanas en su país? Siempre están diciendo que es el paraíso de las mujeres.
- Lo es. Ésa es la razón de que, como Eva, estén tan tremendamente ansiosas por salir de él.
Me gusta saberlo todo sobre mis nuevos amigos, y nada sobre los viejos.
Detrás de lo exquisito de este mundo siempre se oculta una tragedia.
Hay algo terriblemente seductor en el ejercicio de una influencia. No hay otra actividad que se le iguale. Proyectar el alma en una forma grácil y dejarla allí detenida un instante; escuchar las propias ideas repetidas por otro con toda la música de la pasión y la juventud; traspasar el propio temperamento como si fuese un fluido sutil o un raro perfume; supone un verdadero goce, quizá el más satisfactorio que queda en una época tan limitada y vulgar como la nuestra, en una época groseramente carnal en sus placeres, y ordinaria y vulgar en sus aspiraciones...
Puedo soportar la fuerza bruta, pero la razón bruta me resulta intolerable.
El camino de las paradojas es el camino de la verdad. Para poner a prueba la realidad es necesario verla sobre la cuerda floja. Cuando las verdades hacen acrobacias, entonces podemos juzgarlas.
La ventaja de las emociones es que nos llevan por el mal camino, y la ventaja de la ciencia es que no es emocional.
La humanidad se toma a sí misma demasiado en serio. Es el pecado original del mundo. Si los hombres de las cavernas hubiesen sabido reír, la historia hubiese sido distinta.
Para recuperar la juventud, sólo hay que repetir las locuras de entonces.
Hoy en día la mayor parte de la gente muere de una especie de sentido común progresivo, y descubren cuando es demasiado tarde que lo único de lo que uno jamás se arrepiente es de sus propios errores.
No podría soportar una escena con este sombrero. Es demasiado frágil. Una palabra ruda lo arruinaría.
- Por usted dejaría plantado a cualquiera, duquesa.
- Eso es muy amable y un error por su parte.
El único público literario que hay en Inglaterra son los lectores de diarios, libros de texto y enciclopedias. De todos los pueblos del mundo, el inglés es el que tiene menos sentido de la belleza en literatura.
- Me esperan en el Ateneo. Es la hora en que echamos la siesta.
- ¿Todos ustedes?
- Cuarenta de nosotros en cuarenta sillones. Estamos practicando para una Academia inglesa de las Letras.
La puntualidad es el ladrón del tiempo.
Me gusta la música de Wagner más que la de cualquier otro. Es tan altisonante que se puede hablar todo el tiempo sin que oigan lo que uno dice.
Hoy en día, la gente sabe el precio de todo, pero no conoce el valor de nada.
Los hombres se casan por cansancio; las mujeres por curiosidad; y ambos resultan decepcionados.
No creo que me case. Estoy demasiado enamorado.
Las mujeres representan el triunfo de la materia sobre la mente, y los hombres el triunfo de la mente sobre la moral.
En última instancia, sólo hay dos tipos de mujeres: las feas y las atractivas. Las primeras son muy útiles. Si quieres ganarte una reputación de hombre respetable, no tienes más que invitarlas a cenar. Las otras mujeres son completamente encantadoras. Sin embargo, cometen un error. Se pintan para parecer más jóvenes. Nuestras abuelas se pintaban para intentar hablar con brillantez: el rouge y el esprit solían ir juntos. Eso se ha acabado. Una mujer no está completamente satisfecha si no parece diez años más joven que su propia hija.
En cuanto a la conversación, sólo hay cinco mujeres en todo Londres con las que merece la pena hablar, y dos de ellas están excluidas de la sociedad respetable.
La búsqueda de la belleza es el auténtico secreto de la vida.
Una grande passion es el privilegio de los que no tienen nada que hacer. Es la única ocupación de las clases ociosas de un país.
Los que sólo aman una vez en la vida son los verdaderamente superficiales. A lo que ellos llaman lealtad y fidelidad, yo lo llamo letargo de la costumbre o falta de imaginación.
La fidelidad es a las personas emocionales lo que la consistencia a la vida del intelecto: una simple confesión de fracaso.
La fidelidad tiene la pasión de la propiedad. Hay muchas cosas que desecharíamos de no temer que otros las recogiesen.
Cuanto más vivo más me convenzo de que todo lo que era suficientemente bueno para nuestros padres no es lo bastante bueno para nosotros.
El patetismo no me conmueve, pero la belleza, la sola belleza, puede llenarme los ojos de lágrimas.
Las mujeres corrientes no excitan nunca nuestra imaginación. Se limitan a su siglo. Ningún hechizo las transfigura. Uno conoce su mente con la misma facilidad que su sombrero. Siempre puedes encontrarlas. Carecen de misterio alguno. Por la mañana pasean en coche por el parque, y por las tardes parlotean tomando el té. Tienen una sonrisa estereotipada y una conducta a la moda. Son completamente obvias. ¡Pero una actriz! ¡Qué distinta es una actriz!
La única cosa digna de amarse es una actriz.
Sólo lo sagrado merece tocarse.
Cuando uno está enamorado, siempre comienza por engañarse a uno mismo y acaba engañando a los otros. En eso consiste lo que el mundo llama un romance.
Siempre hay algo infinitamente mezquino en las tragedias ajenas.
Es la personalidad, no los principios, lo que mueve los tiempos.
A la gente le encanta deshacerse de lo que más necesita. Es lo que yo llamo los abismos de la generosidad.
Los únicos artistas que personalmente me han parecido encantadores eran malos artistas. Los buenos sólo existen en aquello que hacen, y consecuentemente carecen de todo interés en lo que son. Un gran poeta, un poeta verdaderamente grande, es lo más poco poético que existe. Pero los malos poetas son absolutamente fascinantes. Cuanto peores son sus rimas, más pintorescos parecen. El mero hecho de haber publicado un libro de sonetos de segunda categoría vuelve a un hombre completamente irresistible. Éste vive la poesía que es incapaz de escribir. Los demás escriben la poesía que no osan poner en práctica.
Cuando se observa la vida en su extraño crisol de dolor y placer, no es posible ponerse una máscara de vidrio, ni evitar que los vapores sulfurosos perturben el cerebro y enturben la imaginación con monstruosas fantasías y sueños deformes. Hay venenos tan sutiles que para conocer sus propiedades es preciso enfermar por su causa. Hay males tan extraños que es necesario pasar por ellos para comprender su naturaleza. Y sin embargo, ¡qué gran recompensa se recibe a cambio! ¡Qué maravilloso lugar se vuelve el mundo! Conocer la extraña y dura lógica de la pasión y la rica vida emocional del intelecto, observar dónde coinciden y se separan, cuándo están en armonía y cuándo en discordia... ¡Es una delicia! ¿Qué importa cuál sea el precio? Nunca se paga un precio lo bastante alto a cambio de una sensación.
La gente ordinaria espera a que la vida le descubra sus secretos, pero para unos pocos, los escogidos, los misterios de la vida se revelan antes de que el velo se haya alzado. A veces ése es el efecto del arte, y sobre todo el de la literatura, que apunta directamente hacia las pasiones y el intelecto. Pero de tanto en tanto una personalidad compleja ocupa su lugar y asume esa función del arte; es, de hecho, a su manera, una auténtica obra de arte, teniendo la vida sus propias y elaboradas obras maestras, tal como las tienen la poesía, la escultura o la pintura.
El muchacho era precoz. Recogía la cosecha cuando aún era primavera.
Era como una de esas afables figuras de un espectáculo o representación cuyas alegrías parecen remotas, mientras que sus penas conmueven nuestro sentido de la belleza con las rosas rojas de sus heridas.
El alma y el cuerpo, el cuerpo y el alma, ¡qué misterio encierran! Hay algo animal en el alma, y el cuerpo tiene sus momentos de espiritualidad. Los sentidos pueden refinarse, y el intelecto puede degradarse.
La separación del espíritu y de la materia es un misterio, como lo es su unión.
Siempre nos malinterpretamos a nosotros mismos y rara vez logramos entender a los demás.
Nuestro futuro será igual a nuestro pasado, y el pecado que un día cometimos con pesadumbre de nuevo lo cometeremos muchas otras veces, y con alegría.
martes, 12 de febrero de 2008
G. K. Chesterton: EL HOMBRE QUE ERA JUEVES
El mundo era realmente muy viejo
cuando tú y yo éramos jóvenes.
Hay fuerza en echar raíces
y bondad en hacerse viejo.
Hemos encontrado al fin cosas en común,
y acuerdo y un credo,
y ahora puedo escribir sin riesgos
y tú, sin riesgos, puedes leer.
Ese joven con largo pelo castaño rojizo y rostro descarado no era realmente un poeta; pero, sin duda alguna, era un poema. Aquel anciano caballero con su barba blanca indomable y su indomable sombrero blanco, sí, ese venerable farsante no era realmente un filósofo, pero al menos daba ocasión de filosofar a otras personas. El caballero científico de cabeza calva en forma de huevo, con un descarnado cuello de pájaro, no tenía derecho en realidad al presuntuoso aire científico que asumía. No había descubierto nada nuevo en biología; pero ¿qué criatura biológica podría haber descubierto más original que él mismo?
La mayoría de ellas pertenecían al tipo de mujeres vagamente llamadas emancipadas y manifestaban cierta protesta ante la supremacía del varón. Sin embargo, estas mujeres nuevas estaban siempre dispuestas a tener la extravagante deferencia hacia un hombre que ninguna mujer corriente tiene jamás, que es la de escucharlo mientras habla.
Un artista desprecia todos los gobiernos, elimina todas las convenciones. El poeta se deleita sólo en el desorden. Si no fuera así, la cosa más poética del mundo sería el ferrocarril metropolitano.
El poeta estará descontento incluso en las calles del cielo. El poeta es siempre un sublevado.
La cosa más poética, más poética que las flores, más poética que las estrellas, la cosa más poética del mundo es no estar enfermo.
Su cara era grave y transparente y aparecía en ella la sombra de una responsabilidad irracional que existe en lo más profundo de la mujer más frívola, la vigilancia maternal, que es tan vieja como el mundo.
Siempre es el humilde el que habla demasiado.
Su extraño y esplendoroso cabello corría como un hilo rojo por los tapices oscuros y mal tejidos de la noche.
Fue uno de esos impulsos emotivos totalmente arbitrarios, como lanzarse desde un acantilado o enamorarse.
Las simpatías de clase que, aunque son falsas, son lo más verdadero para tantos hombres.
El criminal peligroso es el criminal educado.
La luna era tan brillante y tan llena que parecía un sol más débil.
Las aventuras pueden ser locas pero el aventurero tiene que ser cuerdo.
La luna sólo resulta poética porque hay un hombre en ella.
Nunca se sabrá por qué esta plaza (Leicester Square) tiene un aire tan extranjero y en algunos aspectos tan continental. Nunca se sabrá si es su aire extranjero lo que atrae a los extranjeros o si son éstos los que le dan ese aspecto.
La dinamita se expande; sólo destruye porque se ensancha; de la misma manera, el pensamiento sólo destruye porque se expande. El cerebro de un hombre es una bomba.
El cerebro de un hombre tiene que expandirse aunque rompa el universo.
Todo hombre sabe en el fondo de su corazón que nada merece la pena ser hecho.
Por un instante tuvo la sensación de que el cosmos se había puesto boca abajo, que todos los árboles crecían hacia abajo y todas las estrellas estaban a sus pies.
Hay que luchar contra aquello que se teme.
No hay palabras para expresar el abismo que existe entre el aislamiento y el tener un aliado. Se puede conceder a los matemáticos que cuatro es dos veces dos. Pero dos no es dos veces uno; dos es dos mil veces uno. Ésa es la razón por la cual, a pesar de sus muchísimas desventajas, el mundo siempre volverá a la monogamia.
Después de todo yo soy más que un demonio: soy un hombre. Puedo hacer una cosa que el propio Satanás no puede hacer: puedo morir.
Un hombre distraído significa un hombre benevolente. Significa un hombre que, cuando se da cuenta de la presencia de uno, se disculpa.
La maldad es tan mala que no podemos evitar pensar que la bondad es un accidente; la bondad es tan buena que estamos seguros de que el mal podría ser explicado.
Sólo hemos conocido la espalda del mundo. Lo vemos todo por detrás y todo parece brutal. Eso no es una nube, sino la espalda de una nube. ¿No se dan ustedes cuenta de que todo se inclina y oculta un rostro? Si pudiéramos ponernos delante...
Esos disfraces no disfrazaban sino que revelaban.
El filósofo puede amar a veces lo infinito; el poeta ama siempre lo finito. Para él, el gran momento no es la creación de la luz, sino la creación del sol y de la luna.
El único crimen del Gobierno es que gobierna.
El pecado imperdonable del poder supremo es que es supremo.
¿Por qué todo lo que existe en la tierra pelea contra todo lo demás? ¿Por qué cada cosita en el mundo tiene que pelear contra el propio mundo?
cuando tú y yo éramos jóvenes.
Hay fuerza en echar raíces
y bondad en hacerse viejo.
Hemos encontrado al fin cosas en común,
y acuerdo y un credo,
y ahora puedo escribir sin riesgos
y tú, sin riesgos, puedes leer.
Ese joven con largo pelo castaño rojizo y rostro descarado no era realmente un poeta; pero, sin duda alguna, era un poema. Aquel anciano caballero con su barba blanca indomable y su indomable sombrero blanco, sí, ese venerable farsante no era realmente un filósofo, pero al menos daba ocasión de filosofar a otras personas. El caballero científico de cabeza calva en forma de huevo, con un descarnado cuello de pájaro, no tenía derecho en realidad al presuntuoso aire científico que asumía. No había descubierto nada nuevo en biología; pero ¿qué criatura biológica podría haber descubierto más original que él mismo?
La mayoría de ellas pertenecían al tipo de mujeres vagamente llamadas emancipadas y manifestaban cierta protesta ante la supremacía del varón. Sin embargo, estas mujeres nuevas estaban siempre dispuestas a tener la extravagante deferencia hacia un hombre que ninguna mujer corriente tiene jamás, que es la de escucharlo mientras habla.
Un artista desprecia todos los gobiernos, elimina todas las convenciones. El poeta se deleita sólo en el desorden. Si no fuera así, la cosa más poética del mundo sería el ferrocarril metropolitano.
El poeta estará descontento incluso en las calles del cielo. El poeta es siempre un sublevado.
La cosa más poética, más poética que las flores, más poética que las estrellas, la cosa más poética del mundo es no estar enfermo.
Su cara era grave y transparente y aparecía en ella la sombra de una responsabilidad irracional que existe en lo más profundo de la mujer más frívola, la vigilancia maternal, que es tan vieja como el mundo.
Siempre es el humilde el que habla demasiado.
Su extraño y esplendoroso cabello corría como un hilo rojo por los tapices oscuros y mal tejidos de la noche.
Fue uno de esos impulsos emotivos totalmente arbitrarios, como lanzarse desde un acantilado o enamorarse.
Las simpatías de clase que, aunque son falsas, son lo más verdadero para tantos hombres.
El criminal peligroso es el criminal educado.
La luna era tan brillante y tan llena que parecía un sol más débil.
Las aventuras pueden ser locas pero el aventurero tiene que ser cuerdo.
La luna sólo resulta poética porque hay un hombre en ella.
Nunca se sabrá por qué esta plaza (Leicester Square) tiene un aire tan extranjero y en algunos aspectos tan continental. Nunca se sabrá si es su aire extranjero lo que atrae a los extranjeros o si son éstos los que le dan ese aspecto.
La dinamita se expande; sólo destruye porque se ensancha; de la misma manera, el pensamiento sólo destruye porque se expande. El cerebro de un hombre es una bomba.
El cerebro de un hombre tiene que expandirse aunque rompa el universo.
Todo hombre sabe en el fondo de su corazón que nada merece la pena ser hecho.
Por un instante tuvo la sensación de que el cosmos se había puesto boca abajo, que todos los árboles crecían hacia abajo y todas las estrellas estaban a sus pies.
Hay que luchar contra aquello que se teme.
No hay palabras para expresar el abismo que existe entre el aislamiento y el tener un aliado. Se puede conceder a los matemáticos que cuatro es dos veces dos. Pero dos no es dos veces uno; dos es dos mil veces uno. Ésa es la razón por la cual, a pesar de sus muchísimas desventajas, el mundo siempre volverá a la monogamia.
Después de todo yo soy más que un demonio: soy un hombre. Puedo hacer una cosa que el propio Satanás no puede hacer: puedo morir.
Un hombre distraído significa un hombre benevolente. Significa un hombre que, cuando se da cuenta de la presencia de uno, se disculpa.
La maldad es tan mala que no podemos evitar pensar que la bondad es un accidente; la bondad es tan buena que estamos seguros de que el mal podría ser explicado.
Sólo hemos conocido la espalda del mundo. Lo vemos todo por detrás y todo parece brutal. Eso no es una nube, sino la espalda de una nube. ¿No se dan ustedes cuenta de que todo se inclina y oculta un rostro? Si pudiéramos ponernos delante...
Esos disfraces no disfrazaban sino que revelaban.
El filósofo puede amar a veces lo infinito; el poeta ama siempre lo finito. Para él, el gran momento no es la creación de la luz, sino la creación del sol y de la luna.
El único crimen del Gobierno es que gobierna.
El pecado imperdonable del poder supremo es que es supremo.
¿Por qué todo lo que existe en la tierra pelea contra todo lo demás? ¿Por qué cada cosita en el mundo tiene que pelear contra el propio mundo?
jueves, 20 de diciembre de 2007
Camilo José Cela: LA COLMENA
La vida es lo que vive -en nosotros o fuera de nosotros-.
Todo lo que pasa es un milagro para el gitanito, que nació de milagro, que come de milagro, que vive de milagro y que tiene fuerzas para cantar de puro milagro.
Si el tiempo sobra es porque, como es tan poco, no sabemos lo que hacer con él.
Los hombres se divierten con las frescas, pero al final se casan con las decentes.
La cabeza humana es un aparato poco perfecto. ¡Si se pudiera leer como en un libro lo que pasa por dentro de las cabezas!
Todo lo que pasa es un milagro para el gitanito, que nació de milagro, que come de milagro, que vive de milagro y que tiene fuerzas para cantar de puro milagro.
Si el tiempo sobra es porque, como es tan poco, no sabemos lo que hacer con él.
Los hombres se divierten con las frescas, pero al final se casan con las decentes.
La cabeza humana es un aparato poco perfecto. ¡Si se pudiera leer como en un libro lo que pasa por dentro de las cabezas!
jueves, 8 de noviembre de 2007
J. M. Coetze: LA EDAD DE HIERRO
Abrazamos para que nos abracen.
Abrazamos a nuestros hijos para ser rodeados por los brazos del futuro, para llevarnos a nosotros mismos más allá de la muerte, para ser transportados.
Los niños no pueden imaginarse lo que es morir. Ni siquiera se les pasa por la cabeza que no son inmortales.
¿Qué sentido tiene la caridad cuando no se da y se recibe de corazón?
Los huesos más preciados por los arqueólogos son los retorcidos por la enfermedad o los mellados por una flecha: huesos marcados con una historia propia de una época previa a la historia.
Para tener la mente en paz, para tener el alma en paz, necesitamos saber qué viene después de nosotros, qué presencia llena ahora las habitaciones en las que antaño nos sentíamos en casa.
La sangre es preciosa, más preciosa que el oro y los diamantes. Porque toda la sangre es una: un solo estanque de vida repartido entre nuestras existencias separadas, pero unido por la naturaleza: prestada, no dada; repartida, confiada, para que la preservemos: parece que viva en nosotros, pero solamente lo parece, porque lo cierto es que nosotros vivimos en ella.
La muerte puede ser el último gran enemigo de la escritura, pero escribir también es el enemigo de la muerte.
El hombre: la única criatura que tiene una parte de su existencia en lo desconocido, en el futuro, como una sombra proyectada delante de sí. Que todo el tiempo intenta atrapar esa sombra escurridiza, habitar en la imagen de su esperanza.
No hay ninguna mentira que no tenga un núcleo de verdad. Solamente hace falta saber escuchar.
Las cicatrices son sitios por donde el alma ha intentado marcharse y ha sido obligada a volver, ha sido encerrada, cosida dentro.
Después de haber cuidado de ti, me queda poco sitio en el corazón.
Abrazamos a nuestros hijos para ser rodeados por los brazos del futuro, para llevarnos a nosotros mismos más allá de la muerte, para ser transportados.
Los niños no pueden imaginarse lo que es morir. Ni siquiera se les pasa por la cabeza que no son inmortales.
¿Qué sentido tiene la caridad cuando no se da y se recibe de corazón?
Los huesos más preciados por los arqueólogos son los retorcidos por la enfermedad o los mellados por una flecha: huesos marcados con una historia propia de una época previa a la historia.
Para tener la mente en paz, para tener el alma en paz, necesitamos saber qué viene después de nosotros, qué presencia llena ahora las habitaciones en las que antaño nos sentíamos en casa.
La sangre es preciosa, más preciosa que el oro y los diamantes. Porque toda la sangre es una: un solo estanque de vida repartido entre nuestras existencias separadas, pero unido por la naturaleza: prestada, no dada; repartida, confiada, para que la preservemos: parece que viva en nosotros, pero solamente lo parece, porque lo cierto es que nosotros vivimos en ella.
La muerte puede ser el último gran enemigo de la escritura, pero escribir también es el enemigo de la muerte.
El hombre: la única criatura que tiene una parte de su existencia en lo desconocido, en el futuro, como una sombra proyectada delante de sí. Que todo el tiempo intenta atrapar esa sombra escurridiza, habitar en la imagen de su esperanza.
No hay ninguna mentira que no tenga un núcleo de verdad. Solamente hace falta saber escuchar.
Las cicatrices son sitios por donde el alma ha intentado marcharse y ha sido obligada a volver, ha sido encerrada, cosida dentro.
Después de haber cuidado de ti, me queda poco sitio en el corazón.
Josefina R. Aldecoa: HISTORIA DE UNA MAESTRA
Cuando vivimos sin testigos que nos ayuden a recordar es difícil ser un buen notario. Levantamos actas confusas o contradictorias, según el poso que el tiempo haya dejado en los recodos de la memoria.
Lo que no se comparte no deja huella ni nostalgia.
África es la víctima del hombre blanco.
Ser madre es una gloria y una condena al mismo tiempo.
Lo que no se comparte no deja huella ni nostalgia.
África es la víctima del hombre blanco.
Ser madre es una gloria y una condena al mismo tiempo.
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